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La víctima del crimen de la Cruz Roja murió «sobre» y luego fue sostenida por el fuego

Sevilla

Actualizado:

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murió por asfixia mecánica por estrangulamientopresentado dos costillas rotas y el cuerpo estaba prácticamente calcinado. Estas son las conclusiones más relevantes del informe de la autopsia realizada por el Instituto Forense de Medicina Legal de Sevilla Antonio Rico al cuerpo sin vida de Rosalía, la mujer de 54 años encontrada muerta el 20 de julio de 2020 dentro de un departamento de la calle José Rodríguez Guerrero, cerca de la avenida Cruz Roja, luego de que los bomberos hicieran publicidad de apagar el interior.

El forense reveló estas conclusiones el miércoles en el juicio con jurado popular celebrado en el Corte de Sevilla contra Jorge AG, acusado del asesinato de Rosalía, el incendio del apartamento, el robo de parte del teléfono móvil, la computadora portátil y la billetera de la mujer, y el fraude por usar sus tarjetas bancarias hasta en 16 veces.

Jorge AG contactó a la víctima el mismo día después de recibir su notificación el sitio web de citas ‘pasion.com’. La mujer no le dio la dirección exacta hasta que su cliente le confirmó que estaba en la zona de Cruz Roja. Por los cargos, este individuo, con historial de robos y lesiones, acudió a la cita sin dinero porque ya tenía planeado que le iba a robar a la víctima. El imputado negó esta preocupación y explicó que un «compañero» que lo conocía del barrio de Triana le entregó el dinero ese mismo día. El amigo estuvo el 20 de julio en Bilbao.

Poco antes de las 6:00 p. m., el imputado llegó a la casa de la mujer y luego de cruzar la puerta, ella le dijo que se aseara en un baño contiguo al dormitorio principal. «Después de una ducha, entró en ese dormitorio, luego la mujer se acostó en la cama para practicar el acto sexual.de modo que el imputado aprovechó la situación de indefensión que presentaba (…) colocándose encima de ella y amarrándole una toalla al cuello, para extinguirla”, afirma el fiscal.

Esos cargos muestran cubrir sus huellasluego de asesinar y robar a la mujer, prendió fuego al colchón en el que yacía el cuerpo y le quitó la toalla que había usado mientras se duchaba, característica que ha sido crucial en la investigación desde entonces. informe de ADN Descubrió que tenía un «perfil genético» del acusado y de la víctima. Los vecinos alertaron a los bomberos cuando se observó el fuego. Cuando ingresaron al edificio, encontraron el cuerpo del mismo foco de fuego, un colchón que estaba en llamas.

levantó el crimen

Aproximadamente a las 8:40 p. m., el médico forense llegó al lugar para levantar el cuerpo. El apartamento, ubicado en la planta baja, estaba lleno de humo. El cuerpo sin vida de la mujer desnuda quedó sobre el colchón calcinado. El cuerpo tenía muchas partes carbonizadas y quemaduras de tercer grado.

Este médico forense explicó que es la fecha de la muerte entre las seis y las seis y media de la tarde a partir de los fenómenos cadavéricos que se observan en el cuerpo, es decir, síntomas que presenta el cuerpo por influencia de factores ambientales como la deshidratación, el enfriamiento, la rigidez o la lividez. «Me puedo equivocar en quince o treinta minutos», es especificado por el forense. El imputado confirmó en su declaración que salió del apartamento sobre las seis y media de la tarde.

Posteriormente, lo confirmó este miércoles el forense Antonio Rico, autor de la autopsia del cuerpo de Rosalía. Ha dado detalles ante el jurado popular sobre la dimensión externa del cuerpo. No había hollín en las vías respiratorias., por lo que se deduce que la mujer murió antes del incendio. No inhaló humo. Las quemaduras que le provocó el cuerpo fueron «póstumas».

Presión en cuello y manos.

Además, el organismo presentó la doscientas costillas de ambos lados rotas como resultado, «ciertamente», se les aplicó una fuerte presión, con las rodillas o las manos sobre el tórax.

Sin embargo, la causa de la muerte fue: Asfixia mecánica por compresión del cuello. Pero no hay signos de presión de los dedos en el cuello, sino que fue un estrangulamiento con una soga con un objeto ancho no rígido. Rud pantano. Según los cargos, era una toalla. Pudo apagarlo empujando ese objeto o tirando del elemento antes mencionado de ambos.

Esto le provocó una hemorragia interna, como también la tuvo en los labios, debido a la presión que hizo con la mano en la boca. Se detectó congestión vascular en el cerebro. Los elementos de protección no fueron apreciados porque las manos y los brazos resultaron gravemente afectados por el fuego.

Tras estas comparecencias, el presidente del tribunal ha cedido personalmente la palabra a las partes para la tramitación de la conclusionesaunque se realizaron pocas modificaciones significativas antes de que fueran levantadas definitivamente.

Por lo tanto, la Fiscalía mantiene su solicitud de 30 años de prisión por los delitos de homicidio, robo con violencia, estafa y daños por incendio. También reclama una indemnización de 60.000 euros para la hija de la víctima y otros 10.000 euros para el propietario de la vivienda alquilada por el fallecido.

La acusación particular, interpuesta por Alejandro Gómez en representación de la hija de la víctima, estimó su pedido de 33 años de edad por los mismos delitos e indemnización de su cliente de 100.000 euros. Por su parte, la defensa, ejecutada de oficio por el abogado Antonio Ruiz Rosales, ha modificado su calidad y busca la condena por el delito de hurto pero sin uso de violencia y fraude en el uso de las tarjetas, pero pide la absolución gratuita por homicidio. e incendio provocado.

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