Martes 16 Abril 2024, 12:38
Una avería en el avión que debía llevar al Valencia a casa el martes, tras la victoria ante Osasuna que le mantiene en puestos europeos, dejó al equipo de Baraja varado en el aeropuerto de Pamplona. Un percance, en el vuelo YW2002, impidió volar a la expedición a las 10 de la mañana y obligó al club a suspender el entrenamiento matinal del martes, el primero para preparar el partido contra el Betis, que promete ser una batalla por Europa. Finalmente, se celebró una sesión de entrenamiento por la tarde, después de que la expedición se retrasara cuatro horas y media sobre su hora prevista de llegada a Manises.
El contratiempo fue la única noticia negativa que el Valencia se llevó del viaje a Pamplona, tras un partido en el que todo fue a su favor. Su dominio inicial les llevó a adelantarse con un gol de André Almeida y, posteriormente, supieron sufrir cuando Osasuna presionó para empatar, culminando la acción clave en el último minuto de la segunda parte, cuando Budimir no acertó a materializar el penalti del que disponía, al intentar un disparo al estilo «Panenka» que acabó con su bota casi clavada en el césped y el balón aterrizando mansamente en las manos de Mamardashvili.


