En un mundo ideal, el Carnaval sería mucho más que una simple fiesta. Sería un momento de reivindicación y lucha contra el poder establecido. En mi utopía, los representantes del Ayuntamiento de Málaga, en lugar de enmascararse para disfrutar de la final del COAC del Carnaval de Málaga 2024, estarían aterrados ante la llegada de esta fecha, sabiendo que se enfrentarían a una verdadera guerra.
En mi mundo fantástico, el Carnaval no sería solo una celebración llena de folklore, sino también un espacio para expresar la insatisfacción y el descontento hacia aquellos que ostentan el poder. Los carnavaleros serían altavoces del pueblo y se dirigirían al Ayuntamiento para exigir escenarios en los barrios donde se organizarían actividades y concursos de coplas en contra de proyectos como la construcción de una torre en el Puerto.
En esta utopía, el poder se vería amenazado por la actitud rebelde de los carnavaleros y trataría de desarmar esta resistencia utilizando diferentes estrategias, como intentar convencer a la población de que su actitud no es correcta o incluso retirar las subvenciones.
En mi mundo ideal, la educación sería tan buena que la gente sabría que el poder es su depredador natural y le temería. Esta lucha contra el poder sería constante y eterna, desenmascarando a los tiranos y obligándolos a mostrar su verdadera cara.
En este mundo utópico, las pérdidas y tristezas personales no serían una constante, y las personas podrían disfrutar de la compañía de sus seres queridos sin la sombra de la muerte acechándolos. Los amigos se reirían juntos, orgullosos de las batallas libradas y pensando en la siguiente.
Si mis sueños se cumplieran, el mundo sería un lugar mucho más bonito y no tendría que vender mi sombra a nadie.
Maria Del Carmen es periodista española nacida en Écija, Andalucía. Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 80, trabajando para varios periódicos y emisoras de radio en España. A finales de los 90 se trasladó a Londres, donde trabajó como periodista independiente durante varios años. Regresó a España a principios de la década de 2000, y actualmente trabaja como periodista en DiarioÉcija. También ha publicado varios libros.


