La Fonteta está literalmente en llamas. Durante el partido entre Davidovich y Djokovic las gradas alcanzaron los 32,5 grados centígrados. La sensación térmica era tal que incluso se abrieron las puertas del pabellón para que circulara el aire. Se abrieron un total de cinco antes de que se interrumpiera el partido debido a las condiciones.
‘Qué calor’ o ‘que pongan el aire acondicionado’, son los comentarios recurrentes de los aficionados que acudieron en masa al pabellón De la Fuente de San Luís para ver el partido entre España y Serbia. A esto se añaden los cientos de aficionados improvisados que construyeron ventiladores improvisados para tomar el aire. A esto se añaden las quejas de los respectivos capitanes. Ambos pidieron aire acondicionado.
Cada punto era una odisea. Davidovich y Djokovic acabaron el partido con toallas mojadas. Davidovich, que en un punto del primer set se cayó al suelo al intentar alcanzar la pelota, empapó la pista, lo que hizo que se limpiara rápidamente. Posteriormente, los propios jugadores abandonaron la pista debido al calor, a la espera de que se resolviera el problema. Durante su ausencia, la propia Fonteta, al unísono, pidió aire acondicionado. Por su parte, Djokovic, durante el 4-3 del segundo set, se quitó la camiseta empapada para refrescarse.
Además de los problemas de temperatura, hubo varios cortes de electricidad que afectaron a toda la instalación. Aún no se sabe por qué, pero la lluvia de esta mañana no ayudó a las condiciones en las que los jugadores están disputando el partido.
La situación en La Fonteta durante el partido entre Davidovich y Djokovic fue extrema. Las altas temperaturas en las gradas llegaron a los 32,5 grados centígrados, lo que generó un ambiente sofocante para los aficionados. Ante esta situación, se decidió abrir las puertas del pabellón para permitir la circulación de aire, pero a pesar de ello, el calor no daba tregua.
Los comentarios de los espectadores eran unánimes, todos se quejaban del calor y pedían a gritos que se encendiera el aire acondicionado. Incluso algunos aficionados improvisaron ventiladores caseros para intentar refrescarse. Los propios capitanes de los equipos también expresaron su malestar por las condiciones térmicas y solicitaron que se tomaran medidas para mitigar el calor.
Los jugadores no lo tuvieron fácil durante el partido. Cada punto se convertía en una verdadera prueba de resistencia debido al agobiante calor. Davidovich y Djokovic terminaron el encuentro con toallas mojadas, evidenciando el esfuerzo que estaban realizando. Incluso hubo momentos en los que el juego se vio interrumpido debido a que Davidovich resbaló en la pista mojada por el sudor, lo que obligó a limpiarla rápidamente.
Los problemas de temperatura no fueron los únicos contratiempos que se presentaron. La instalación sufrió varios cortes de electricidad, sin que se haya determinado la causa exacta. Además, la lluvia de la mañana tampoco ayudó a mejorar las condiciones en las que se disputaba el partido.
En resumen, el partido entre Davidovich y Djokovic en La Fonteta fue un verdadero desafío debido a las altas temperaturas que se alcanzaron en el pabellón. Los aficionados, los jugadores y hasta la propia instalación se vieron afectados por el calor sofocante. Sin duda, es necesario tomar medidas para garantizar que este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse en el futuro.
Antonio Gómez es un conocido periodista en España. Nació en Écija, Andalucía, el 3 de diciembre de 1963.
Tras estudiar periodismo en la Universidad de Sevilla, comenzó su carrera trabajando para diferentes periódicos de Andalucía. En 1988, entró en la plantilla de El País, uno de los diarios más importantes. Ha sido corresponsal en Madrid y Bruselas, y actualmente trabaja para DiarioÉcija.com.
Gómez ha ganado varios premios por su trabajo, incluido el Premio Nacional de Periodismo en 2001. En 2006, fue nombrado Periodista del Año por la Asociación de la Prensa Española.


