El pasado viernes 7 de febrero, la sala de bingo Mediterráneo en la calle Pintor Benedito de Valencia se vio envuelta en llamas, provocando un denso olor a humo que obligó a los vecinos a evacuar sus casas. Aún no han podido regresar, ya que se les ha informado que estarán sin agua ni gas durante al menos 20 días, según los afectados.
«Mal, estamos muy mal», expresó una vecina afectada. Subió a su casa para recoger ropa y pertenencias, llevando consigo una mascarilla debido al intenso olor a humo que persiste en la zona. Después de pasar tres días en hoteles, la mayoría de los residentes de los edificios afectados tuvieron que buscar alojamiento en casa de familiares o amigos. «El olor a humo me persigue», lamentó la mujer al describir la situación al abrir la puerta de su casa.
A pesar de que las casas en sí no sufrieron daños, las fachadas de los vecinos que viven en el primer piso resultaron afectadas por el incendio. «Todo ocurrió muy deprisa. No sabíamos lo que estaba pasando», confesó otro residente.
En una ciudad donde el recuerdo del terrible incendio de Campanar sigue presente, el temor se apodera de los valencianos al ver las llamas. Casi un año después de la tragedia, los vecinos de las viviendas cercanas al Bingo Mediterráneo temen que la desgracia se repita. «Todos corrimos al tejado y nos quedamos allí hasta que nos dijeron que podíamos bajar. Estábamos muy nerviosos. No sabíamos qué iba a pasar», recordó una residente.
Los vecinos afectados se reúnen diariamente en busca de respuestas, manteniendo contacto con la compañía de seguros y el administrador de la finca para conocer cuándo podrán regresar a sus hogares. Algunos han tenido que refugiarse en casa de familiares o amigos debido al insoportable olor a humo que impregna sus pertenencias.
La investigación sobre el origen del incendio aún no ha avanzado, pero las primeras hipótesis apuntan a que podría haberse iniciado en la cocina del bingo Mediterráneo. Mientras tanto, los vecinos afectados se enfrentan a la incertidumbre y a la complicación de su vida cotidiana, con la esperanza de poder regresar a sus hogares lo antes posible.
Antonio Gómez es un conocido periodista en España. Nació en Écija, Andalucía, el 3 de diciembre de 1963.
Tras estudiar periodismo en la Universidad de Sevilla, comenzó su carrera trabajando para diferentes periódicos de Andalucía. En 1988, entró en la plantilla de El País, uno de los diarios más importantes. Ha sido corresponsal en Madrid y Bruselas, y actualmente trabaja para DiarioÉcija.com.
Gómez ha ganado varios premios por su trabajo, incluido el Premio Nacional de Periodismo en 2001. En 2006, fue nombrado Periodista del Año por la Asociación de la Prensa Española.


