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Reflexiones desde la primera fila – La opinión de Málaga

El Carnaval de Málaga ha llegado a su fin y, tras haber seguido de cerca todas las etapas del concurso, me he tomado un tiempo para reflexionar sobre esta fiesta. Hay aspectos positivos que me llenan de alegría y esperanza, pero también hay actitudes y aspectos que considero inaceptables para una ciudad como Málaga.

Empecemos por lo bueno. La cantera ha sido uno de los puntos destacados este año, con la participación de siete agrupaciones, incluyendo una con más de 60 integrantes. En total, más de 150 niños y niñas han demostrado su talento en el escenario. Especial mención merecen los dos romanceros, una modalidad difícil en la que un niño se enfrenta al público durante un cuarto de hora. Han sido fantásticos.

La profesionalización del Carnaval también ha sido evidente este año, tanto en las puestas en escena como en los vestuarios. Hemos visto representaciones de un circo romano, un templo maya, los Baños del Carmen, entre otros, y disfraces como los de La Joya, los astronautas del Señor Iluso, y muchos más. Es motivo de celebración ver cómo el Carnaval está creciendo en este sentido.

Las audiencias también son un punto positivo, ya que se ha registrado un aumento en el número de personas que han seguido el contenido carnavalesco durante el concurso. Esto es una buena noticia para la fiesta.

En cuanto al relevo generacional, este año hemos dicho adiós a cuatro carnavaleros que llevaban décadas en las tablas. Sin embargo, hay una nueva generación que ya está aquí, con agrupaciones como los Malagüita, Emeterios, Ciudad Jardín, Los Niños, y ‘Sin permiso’, entre otros. El cuarteto juvenil ha sido todo un éxito. Hay gente con ganas de mantener viva la llama del Carnaval.

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El nivel de las agrupaciones ha sido alto, y esto es algo que no puedo pasar por alto. Aunque algunas agrupaciones no hayan pasado a la final, su talento y esfuerzo merecen ser reconocidos.

Pero, por desgracia, también hay aspectos negativos que no puedo entender ni aceptar. En primer lugar, las comparaciones odiosas con el Carnaval de Cádiz. ¿Por qué siempre tenemos que mirar hacia allí y compararnos? Allí tienen una industria carnavalesca bien establecida, mientras que en Málaga aún estamos creciendo. En lugar de mirar con envidia, deberíamos valorar lo que tenemos aquí y disfrutar de ambos carnavales por igual.

También me sorprende la actitud de algunos malagueños que desprecian el concurso de su propia ciudad. Es contradictorio que se emocionen con coplas sobre Cádiz pero ignoren a los grupos que cantan sobre los problemas y la belleza de Málaga. Como malagueños orgullosos, deberíamos apoyar y valorar a nuestras agrupaciones.

Otro aspecto negativo es la efimeridad de las coplas. Después del concurso, apenas se escuchan hasta el próximo año. En otras ciudades, como Aracena, se cantan coplas de Carnaval en reuniones y celebraciones durante todo el año. No entiendo por qué los malagueños no hacen lo mismo y se aprenden las coplas de su ciudad.

La toxicidad de algunos aficionados también es preocupante. He visto comentarios negativos y críticas destructivas en redes sociales hacia las agrupaciones. Debemos ser más respetuosos y tener en cuenta que todas las agrupaciones son compañeras de trinchera durante el resto del año.

En cuanto a la difusión del Carnaval en las redes sociales, es decepcionante ver que el hashtag oficial del concurso apenas fue utilizado por la prensa. Es importante promover y difundir la fiesta para que más personas puedan disfrutar de ella.

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Por último, me gustaría mencionar los egos de algunos participantes. No es justo aludir al tiempo de ensayo como si garantizara el éxito. Todos los grupos hacen un gran esfuerzo, pero unos destacan más que otros. Si alguien te señala lo que has hecho mal, acéptalo como una ayuda y mejora en el futuro. Esta debería ser la actitud de un verdadero carnavalero.

En resumen, el Carnaval de Málaga tiene aspectos positivos que nos llenan de alegría y esperanza, pero también hay actitudes y aspectos negativos que deben ser corregidos. Es responsabilidad de todos los malagueños apoyar y valorar nuestra fiesta, difundirla y disfrutarla durante todo el año. Solo así podremos asegurar que el Carnaval de Málaga continúe creciendo y prosperando en el futuro.

Periodista de Écija en Diario Écija | Otras publicaciones

Maria Del Carmen es periodista española nacida en Écija, Andalucía. Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 80, trabajando para varios periódicos y emisoras de radio en España. A finales de los 90 se trasladó a Londres, donde trabajó como periodista independiente durante varios años. Regresó a España a principios de la década de 2000, y actualmente trabaja como periodista en DiarioÉcija. También ha publicado varios libros.

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