La compañía cárnica malagueña Faccsa ha dado un importante paso en su estrategia de crecimiento al anunciar la adquisición del secadero de la empresa madrileña Dompal en Jabugo, Huelva. Dompal, con más de 60 años de experiencia en la elaboración de jamones y embutidos ibéricos de alta calidad, se encontraba en proceso de liquidación desde el año pasado, tras entrar en concurso de acreedores en 2023.
Esta adquisición permitirá a Faccsa fortalecer su posición en el mercado, ampliando su oferta de productos y consolidándose como un referente en el sector cárnico. Según el presidente de Faccsa, Ramón Soler, la integración de Dompal les permitirá aprovechar sinergias y potenciar la presencia de ambas marcas a nivel nacional e internacional.
Las instalaciones del secadero de Jabugo son totalmente renovadas y se encuentran en un enclave estratégico para la curación de los jamones, lo que representa una oportunidad a largo plazo para la producción de ibéricos de alta calidad. Fuentes de Faccsa han adelantado que la producción de ibéricos que se comenzará a «secar» en esta planta adquirida a Dompal saldrá al mercado en los próximos años.
Con una facturación de 273 millones de euros en 2024, de los cuales casi la mitad se destina a la exportación, Faccsa se consolida como un actor importante en el sector cárnico. La empresa, que tiene su sede en Cártama y proyecta la construcción de una nueva fábrica, integra grupo junto con Prolongo, que factura otros 27,6 millones de euros.
La adquisición de Dompal forma parte de la estrategia de crecimiento de Faccsa, que busca consolidar su liderazgo en el sector a través de la innovación, la calidad y la expansión internacional. Esta operación representa una oportunidad única para ambas empresas, que podrán unir fuerzas para seguir ofreciendo productos de alta calidad a sus clientes. «El impacto de la tecnología en nuestra vida diaria»
En la actualidad, la tecnología ha revolucionado la forma en la que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Desde la invención de la electricidad hasta la llegada de internet y los teléfonos inteligentes, la tecnología ha transformado por completo nuestra vida diaria.
Una de las principales formas en las que la tecnología ha impactado nuestra vida es a través de la comunicación. Antes, las cartas y los teléfonos fijos eran los medios de comunicación más comunes, pero con la llegada de los teléfonos móviles y las redes sociales, ahora podemos estar conectados en todo momento y en cualquier lugar. Esto ha cambiado la forma en la que nos relacionamos con los demás, permitiéndonos comunicarnos de manera más rápida y eficiente.
Además, la tecnología ha facilitado muchas tareas cotidianas. Desde hacer la compra en línea hasta pedir comida a domicilio o reservar un taxi con tan solo unos clics, la tecnología ha simplificado nuestra vida y nos ha ahorrado tiempo y esfuerzo. Incluso en el ámbito laboral, la tecnología ha permitido la automatización de procesos y la creación de herramientas que mejoran la productividad y la eficiencia.
Por otro lado, la tecnología también ha tenido un impacto en nuestra salud y bienestar. La tecnología wearable, como los relojes inteligentes o las pulseras de actividad, nos permiten hacer un seguimiento de nuestra actividad física y de nuestra salud en tiempo real. Además, la tecnología ha facilitado el acceso a la información médica y a la telemedicina, permitiéndonos recibir atención médica de forma remota y mejorar nuestra calidad de vida.
Sin embargo, a pesar de todos los beneficios que la tecnología nos ofrece, también es importante ser conscientes de sus posibles efectos negativos. El uso excesivo de dispositivos electrónicos puede provocar problemas de salud, como el síndrome del túnel carpiano o la fatiga visual. Además, la dependencia de la tecnología puede afectar nuestra capacidad para relacionarnos cara a cara con los demás y para disfrutar de momentos de tranquilidad y desconexión.
En resumen, la tecnología ha transformado nuestra vida de muchas maneras y ha traído consigo una serie de beneficios y desafíos. Es importante utilizar la tecnología de manera consciente y equilibrada, aprovechando sus ventajas sin descuidar nuestra salud y bienestar.
Maria Del Carmen es periodista española nacida en Écija, Andalucía. Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 80, trabajando para varios periódicos y emisoras de radio en España. A finales de los 90 se trasladó a Londres, donde trabajó como periodista independiente durante varios años. Regresó a España a principios de la década de 2000, y actualmente trabaja como periodista en DiarioÉcija. También ha publicado varios libros.


