Fue la primera mujer en presidir el Tribunal Constitucional y la primera profesora de Derecho del Trabajo en España
La jurista María Emilia Casas Baamonde, hoy, es doctora honoris causa por la Universidad de Málaga, que reconoce en su figura “una mujer que supo abrirse camino y nunca se detuvo”. Fue la primera mujer titular de la Corte Constitucional y la primera profesora de Derecho del Trabajo, tarea que nunca dejó de ejercer, “fiel a su creencia en la universidad pública como motor de transformación social”.
Así lo reconoció el rector de la UMA, José Ángel Narváez, en su discurso de bienvenida al Senado al nuevo doctorando, acto realizado en la Universidad del Paraninfo y al que asistieron destacadas autoridades del poder judicial nacional, como el presidente de la Tribunal Constitucional, Pedro González-Trevijano; el vicepresidente de esta empresa, Juan Antonio Xiol; la presidenta de la Sociedad Social del Tribunal Supremo, Rosa María Virolés, y el Consejero de Estado y presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Benigno Pendás.
Casas, con autoridades académicas y judiciales
Emilia Casas se incorporó al Claustro de la Universidad de Málaga por recomendación de la Facultad de Derecho, actuando como padrino el profesor Antonio Márquez Prieto. En su elogio, enfatizó las ventajas de «una persona de tan alta dignidad». Un doctorado “que honra a quien lo recibe, pero también reconoce a la entidad que lo otorga”.
El padre destaca la vinculación de Casas con la UMA y Málaga, y ha calificado su «excesivo currículum» en tres cualidades: excelencia, compromiso y humildad. En este sentido, en relación a su relación con la universidad y los campos del quehacer jurídico, ha dicho que “su labor didáctica alcanza un nivel inicial eminente, conjugando su calidad científica con un gran sentido humanitario”.
“Gran resumen”
Su currículum habla por sí solo. Fue la primera presidenta de la Corte Constitucional (2004-2010), órgano judicial en el que ingresó como magistrada en 1998, siendo el miembro más joven en hacerlo en la historia de la institución. Es presidenta de la Asociación Española de Derecho del Trabajo y Seguridad Social y de la Asociación Internacional de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. Del mismo modo, se aplica a altos órganos e instituciones, como el Consejo de Estado y la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
Autor de cerca de 400 publicaciones, entre ellas las numerosas ediciones del Manual de Derecho Laboral, que han enseñado a tantos abogados laboralistas. Márquez también elogió su participación como ponente en 308 sentencias, muchas de ellas muy resonantes en materias relacionadas con la libertad sindical, la discriminación por razón de sexo y los derechos y libertades de los extranjeros en España.
Emilia Casas ha recibido los elementos de honor del Doctorado -el birrete, los guantes blancos, el anillo y el Libro de Ciencias- de manos del rector y, posteriormente, ha expresado su agradecimiento a la Facultad de Derecho y al . La Universidad de Málaga, en unas palabras en las que se mostró feliz de participar en invertir hasta el aniversario del 50 aniversario de la institución académica
Humildemente ha declarado que su mérito es “sólo enseñar e investigar el derecho del trabajo y la seguridad social con el afán de descubrir su razón de ser y su trascendencia social y política”, cuál es su marco conceptual y sistémico y normativo principal. , con un espíritu abierto a visiones opuestas, y una firme creencia en los valores de la democracia y el estado de derecho para propiciar la convivencia en paz y libertad, renovada por el pluralismo político y guiada por la justicia y la igualdad como eje de transformación social. «.
Calidad profesional
Tras repasar a sus mentores y sus destinos laborales, académicos y judiciales, Casas ha impartido una clase magistral, bajo el título “Competencias profesionales y transferibles en digitalización y cambio climático”, en la que se han incluido reflexiones sobre la economía de la transformación, las oportunidades de empleo, los cambios de competencias. derivados del mayor uso de la tecnología y la cualificación profesional.
En este sentido, apeló al conocimiento como «factor estratégico para el hombre y su trabajo» y para sortear las dificultades derivadas de la creación de tecnología y el desarrollo de la innovación en las empresas, que muchas veces conducen a la falta de formación. oferta a los trabajadores y diálogo social, junto con bajos salarios y baja productividad.
Y todo ello en un contexto de crisis, con la pospandemia, la inflación, la subida de los precios de la energía y los alimentos y la próxima guerra en Ucrania.
En su opinión, “dada la polarización del empleo, la adquisición de habilidades y cualificaciones adicionales y diferentes por parte de los trabajadores a lo largo de su vida profesional será fundamental para afrontar los cambios y transiciones profesionales y de carrera en sociedades más justas y equitativas”.
La calidad y la formación permanente, por tanto, constituyen las premisas, en el marco de la justicia social, afirmó, y concluyó diciendo que «no habrá transacciones económicas justas sin trabajo y sin condiciones salariales y de trabajo adecuadas, es decir, sin trabajo digno». . , sin formación y sin diálogo social”. La intervención de Emilia Casas finalizó con una defensa de la formación dual en las universidades, “una labor que distingue a esta universidad, en cuanto a la vinculación del ámbito empresarial con el académico y científico y al compromiso con los valores de la formación”.
Capacitación
La importancia de la formación fue precisamente el eje vertebrador del discurso del legislador, que “es necesario mirar hacia atrás en la educación, la ciencia y el conocimiento, ahora que la sociedad está rodeada de conflictos e incertidumbres”.
Narváez reconoció las ventajas “de ser un distinguido jurado, profesor e investigador; una mujer comprometida con el progreso y que siempre ha creído en la universidad pública como motor de transformación social”.

En ese sentido, elogió la trayectoria de Casas, “que luchó desde su propia experiencia cuando sólo las mujeres eran los puestos que dejaban los hombres y las pocas que llegaban a puestos relevantes que se asemejaban a la anomalía del sistema”. En opinión del rector, “solo seremos una sociedad justa y próspera cuando la presencia de la mujer, en igualdad de derechos y oportunidades, sea real”. Pero, según él, esto no sucederá hasta que el tema de la igualdad de la mujer sea también un problema de los hombres”.
Y esto se logrará recurriendo a la educación y la formación. “Corresponde a las universidades encontrar nuevos caminos, brindar esperanza y certeza y orientar el diseño de ese futuro. La educación y la justicia son elementos básicos de estructura e integración social, que son la columna vertebral de una sociedad verdaderamente democrática”, sentenció.
El legislador se pronunció cuando argumentó que “la falta de apoyo, interés o acuerdos por parte de los líderes políticos para mantener una educación pública y una justicia de calidad pone en peligro nuestra propia convivencia democrática y es una amenaza a la garantía de la libertad, la igualdad y los derechos de los hombres”. y mujeres», por lo que abogó por la regeneración social y la reforma ética «a través de la educación, la ciencia y el conocimiento».
discurso del rector
laudatio
Maria Del Carmen es periodista española nacida en Écija, Andalucía. Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 80, trabajando para varios periódicos y emisoras de radio en España. A finales de los 90 se trasladó a Londres, donde trabajó como periodista independiente durante varios años. Regresó a España a principios de la década de 2000, y actualmente trabaja como periodista en DiarioÉcija. También ha publicado varios libros.


